| |
El envejecimiento de la piel o cutáneo incluye 2 fenómenos diferentes:
Envejecimiento verdadero o intrínseco
Es un cambio inevitable atribuido al paso del tiempo y se manifiesta con sequedad, arrugas, laxitud y variadas lesiones dermatológicas benignas.
Envejecimiento extrínseco
Se debe a la exposición de aquellos factores evitables como las radiaciones solares, el viento, los medicamentos, las enfermedades y la mala alimentación. Otro factor importante que acelera el envejecimiento cutáneo es el tabaco, sobre todo en la mujer. Las arrugas están en relación directa con la cantidad de cigarrillos fumados. Además existe mayor incidencia de cáncer cutáneo en aquellas personas fumadoras que en las no fumadoras.
La severidad del daño varía mucho, dependiendo del tipo de piel y de la intensidad de la exposición a la luz solar. Los signos más frecuentes son: sequedad, queratosis actínicas, pecas, arrugas, manchas, pérdida de firmeza y elasticidad, telangiectasias (arañitas), puntos negros, etc |